Redes sociales, la verdad en duda ?

Ernesto Guerra de la Peña  
Politólogo. Estudiante de la Maestría en Comunicación Política y Marketing Electoral ernesto.guerramx@gmail.com @ernestoguerramx

Las plataformas digitales, desde su surgimiento hasta la actualidad, han generado contribuciones fundamentales para el ser humano.
La ruptura de las fronteras a través de la comunicación, el comercio electrónico y la profesionalización laboral y académica, son algunos aspectos que son indispensables para la vida diaria de muchas personas a nivel mundial.

Hoy, gracias a las benditas redes sociales podemos estar enterados de forma inmediata de todos los acontecimientos relacionados, por ejemplo, con el coronavirus Covid-19. Podemos saber desde el número de contagios, decesos, las zonas en donde este virus tiene presencia, así como de los métodos de prevención.

Pero, debido al mal uso que muchos usuarios le han brindado a las plataformas digitales, éstas también han tenido efectos negativos.

Regresando al ejemplo del coronavirus, este evento desafortunado, el cual ya ha sido declarado como una emergencia internacional por la Organización Mundial de la Salud OMS y que ya tiene presencia en nuestro país, ha sido aprovechado por algunos usuarios para difundir y crear de noticias falsas, así como para promover mensajes de odio y racismo hacia quienes viven en los países en situación de contagio, creando un clima de pánico.

Varios analistas en el ámbito social predijeron, desde hace algunas décadas, los efectos negativos que podría tener una sociedad influenciada de gran manera por el uso de estas plataformas digitales, entre ellos el investigador del campo de la Ciencia Política Giovanni Sartori. El politólogo en su libro “Homo videns. La sociedad teledirigida”, publicado durante los años noventa, explica de manera detallada los efectos negativos que traerían consigo la videodependencia en un futuro.

Según el autor, la importancia que el individuo le brinda a las imágenes (televisión, videojuegos, internet) antes de la palabra escrita le producen un debilitamiento en su pensamiento, debido a que pierde la capacidad de desarrollar ideas, analizar la información que proviene de los medios, la cual muchas veces obedecen a ciertos grupos de interés o promueven desinformación. Aunque el autor escribiera el libro en otra época, pareciera que estas predicciones que señala se asemejan fuertemente a lo que sucede actualmente con las redes sociales.

Sin confirmar

Muchas personas, al no analizar la información y no confirmar las fuentes de donde ésta proviene se confían más en las noticias que son publicadas en un medio de comunicación de dudosa procedencia y que comparten notas que pueden ser falsas, en vez de tomarse el tiempo de verificar que la información que están compartiendo provenga de una página con una excelente reputación.

Un claro ejemplo del efecto que pueden generar las noticias falsas en redes sociales, fue la victoria de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil. El mandatario ultraderechista utilizó como estrategia de campaña electoral la red social WhatsApp, plataforma que cuenta con 120 millones de usuarios en ese país, con el objetivo de difundir, de una manera constante, propaganda de notas falsas de sus contrincantes, además de realizar críticas a la prensa a la que calificaba como tendenciosa.

Pero las predicciones de lo que sucedería con las redes sociales en un futuro no se quedaron únicamente en manos del italiano Sartori.
Durante un estudio llevado al cabo en 2008, el Pew Research Center entrevistó a un grupo de críticos y expertos en tecnología acerca del impacto económico y político que podría traer consigo el internet en el futuro, y precisamente durante el año 2020 se predijeron una serie de acontecimientos.

En este caso, el estudio se basó en la pregunta: “¿Serán los usuarios de las redes sociales tolerantes en el año 2020?”. El 56% de los expertos consideró que la tolerancia no sería el sinónimo de las redes sociales en un futuro, sino todo lo contrario, con el tiempo iba a potencializar el odio y terrorismo. (NW et al., 2008).

Hoy, en el año en el que se basó el escenario del estudio, podemos decir que los expertos no se equivocaron, el clima intolerante se ha hecho una realidad.

En México ya es común ver que periodistas son demeritados o, en algunos casos, fuertemente amenazados diariamente por expresar opiniones en contra de alguna política pública del gobierno.

Pero Yucatán no está exento de estos efectos redes sociales. Es ampliamente conocido que en nuestro estado constantemente se crean perfiles para extorsionar, o portales que buscan a través de sus páginas cambiar la percepción de cierto grupo a través de la difusión de encuestas o noticias falsas.

Es necesario que recuperemos el pensamiento crítico. Que utilicemos las plataformas digitales como un medio para acércanos a la cultura de la información, a la lectura y no para demeritar a quienes piensan distinto a nosotros. Que los internautas seamos analíticos a la hora de leer o difundir noticias, con la finalidad de evitar la desinformación. Si desde ahora no cambiamos la manera en la que interactuamos en las redes sociales, nos acercaremos a un abismo en dónde la propia verdad será difícil de creer.

¿Cuáles son sus predicciones para el año 2030?—Mérida, Yucatán

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